viernes, marzo 02, 2007

Adiós a los noruegos con amor...

...y a los cántabros ("cantábricos" según las masas), normandos, provenzales, capris, serranos, tándems, mediterráneos, pechugas, alsacianos, tortillas, omelettes, fondúes, britis beicons, pilbacon's, rembrandts, slaloms, alpinos... a las salchichas (en ocasiones caducadas), a las hamburguesas, a lo que parecía otro tipo de salchica sebosa con gelatina por fuera y no se sabía muy bien lo que era... a las mañanas preparando ensaladas artísticas (¡ese surimi en círculos y esas aceitunas en estrella siempre formarán parte de mi corassón!), a las galletas chungas que en vez de subir bajaban... a los brounis, a la tarta de queso y a la de manzana (que nunca probé y la verdad es que me quedé con las ganas); a las cajas de coca-cola en pasta de 29 kilos, a entrar en la cámara negativa (-15 grados más o menos) en manga corta y salir 5 minutos después con incipientes síntomas de congelación... a las cajas de pan, de agua y de patatoyas que siempre subía del almacén de dos en dos (unos 30 kilillos) para perjurio de mi espalda... espalda que agradecerá (al igual que mis rodillas) el no tener que agacharte y levantarte varios cientos de veces al día para: coger una bandaja, coger el papel de la bandeja, coger un vaso, llenarlo de hielo, cobrar, y si era necesario agacharte tres veces más para coger la ensalada, la salsa y el agua...

Adiós también al bocata de 1 x 3 metros colgado de la pared de la derecha (7 meses que tardé en verlo... ¡berzamán al ataque! xD), a la bolsas de basura pringosas radiactivas, a los productos industriales de limpieza en spray (¡¡UFF!!), a las bayetas turbias que increíblemente ensuciaban más que limpiaban... ¡estando perfectamente limpias! :S a la freidora, al lavavajillas industrial... y cómo no a la gente insoportable y a las pijas adolescentes, aún más insoportables todavía (al final no se ha cumplido la maldición de una de ellas: "ojalá este trabajo te dure muchos años" xDDD). También a la gente maja que se pasaba por allí, que haberlos haylos. A los habituales, a los guiris, a la chavala de 15 años que me querían empaquetar unos amigos de ella misma (xD) y en especial a dos personas a las que llegué a coger algo de cariño, y que "por culpa de" o "gracias a" los virus y a las pseudogripes fueron justo las dos últimas personas con las que tuve que trabajar... dulce recuerdo :)

No es que antes guardara mucho el secreto profesional, pero ahora sí que cualquier duda que tengáis sobre este tipo de establecimientos de comida rápida os la resuelvo sin problema. Sólo preguntad.


PD: ¡ah! y nunca olvidaré aquél hermoso día en el que por la ineptitud de un gerente nos quedamos sin pan... la gente entrando aún con la trapa bajada (¡en serio!), yo haciendo de portero matón... aquella última caja de pan salida de las profundidades de la cámara y que no se sabía muy bien cuántos años llevaba allí congelada... ¡y que se vendió! a pesar de que el pan al hornearlo quedaba cual piedra ultracompactada... (¡cómo aguantaba las hostias de la encargada contra la encimera de acero! xD) pero nada que un par de minutos en el microondas no pudiera solucionar para salir del paso (¡¡la idea fue mía!! xDDDD)

4 comentarios:

Quinceañera dijo...

Yo nunca volveré a sabaorear un bocadillo noruego con tanto amor como con el que tú lo servías. Con esa sonrisa detrás de la barra que le daba otro color a los pimientos del mediterráneo, otra esencia a las nueces del noruego, otro relucir al poster del bocadillo gigante, otro dulzor a la coca-cola rebatida y otra ternura al pan recalentado.
Por ahí camina ahora el mejor empleado y sin duda el más guapo que volverá nunca a ver un establecimiento así.
Al cielo la gorra!! al bajar a la hoguera! Que en el viento se pierda mi último pedido y que el río ahogue en su sinuar esta lágrima vertida por aquel empleado humilde y tan bello que ni mi memoria ni mi corazón podrán olvidar.

Un mensaje con amor... marchando!

Diego dijo...

"En casa del herrero cuchillo de palo".

No hay nada como trabajar en un restaurante para darse cuenta de que como en casa no se come en ningún lado.
Y desde luego no lo digo por ningún restaurante de comida rápida, es bien sabido que esto pasa en TODOS. jeje.

Un saludete turbio

sunayani dijo...

Para compensar, y aunque no dejen en ti tanta nostalgia como has dejado tú en algún corazón adolescente, próximamente podrás atiborrarte de shawarmas, chapatis, souflés, escalopes y demás bocatas que preparan por aquí...

Ert dijo...

Pues sí, pasa en todos, con la diferencia de que en los "normales" la comida es mas o menos fresca, mientras que en los "rápidos" todo esta preparado de antemano e incluye 50.000 conservantes/potenciadores del sabor/sabores en sí/estabilizantes/colorantes/antioxidantes/correctores de acidez/emulsionantes/aromas/etc etc. Para mí ese es el principal problema de comer en estos sitios, más que la higiene.

A ver si se me mejora el estómago en una semana porque me veo yo mal para jartarme a chagüarmas de esos... ¡¡AHORA QUE ME ACUERDO!! se me olvidó preguntarle hoy a la marroquí cómo se pronuncia el "3" :S


PD: ¡¡chiquillaaaAA!! sí, tú, la de 15. No sé si lo recuerdas pero te dije muy claramente: "Blablablá bleblí bloblú ¡y que no se note que te pago por escribir!". Así que ná, debo de hablar pa las paredes. De todas formas un 10 en expresión, más emocionao y tó :')