lunes, mayo 26, 2014

Previo al final del viaje

Y digo previo porque el tiempo avanza, imparable. Lo quiera mi yo sabotedor o no. Pasan los días, la vida se gasta. Hay que ver lo jodidamente complejo que es el cerebro humano a veces. Nada nuevo.

"Previo al final del viaje" me suena a disco de Iván Ferreiro. Siempre que escucho a Iván se me revuelven sentimientos que no estoy seguro de querer que se remuevan.

Hoy recuerdo la sensación de ver pasar las nubes por el cielo, de noche. Siempre lo asimilé al envejecer lento e inexorable: si las miras sin prestar demasiada atención parece que ni se mueven. Sólo al observarlas con atención percibes que efectivamente avanzan. Y avanzan para no volver. Volverán otras... distintas, mejores, peores, similares... pero las que lentamente pasaron... no. Quizás divagar sobre la inestabilidad física y temporal de las nubes sea lo que me hace sentir estos días tan emotivo. Pierdo la mirada y ya noto la congestión nasal mientras se me empiezan a cargar los conductos lacrimales. Aquí no existe la excusa de la primavera o la alergia, lo que parece suele ser lo que es.

Hoy mi yo saboteador hace que me sienta terriblemente inmaduro. Probablemente porque lo sea. Valoro decisiones mal tomadas que ya no conducen a nada. Me maldigo por el tiempo perdido, en vez de alegrarme por el que aún me queda por aprovechar.

Recuerdo las nubes y me asaltan otros tantos recuerdos como el de la lluvia. O la playa.

La playa sólo me gusta cuando está vacía. Preferiblemente sin calor, entre la puesta de sol y los primeros albores de la mañana. Me gusta la sensación de la brisa fresca en los brazos y en la cara, junto al pequeño escalofrío que después de unos segundos le acompaña. Me gusta disfrutar de esas pequeñas sensaciones con calma, en silencio, solo.

Aunque intuyo que me gustaría más disfrutarlo en silencio pero con un acompañamiento excelente. Sólo con un acompañamiento excelente.


Un turnedo es un tipo de corte en la carne de solomillo de ternera. Un corte recto y perfecto. Perfecto como lo es para mí poder observar la lluvia a través de la ventana, o aún mejor, afuera, en la terraza.

Desde aquí desde la nave no veo más que espacio y estrellas, día y noche, la misma escena. Me viene a la memoria Iván Ferreiro y no puedo evitar evocar imágenes quizá irreales sobre la Tierra. Y puesto a evocar sitúo en mi mente personajes, y lugares, y sensaciones, y vivencias. Como en Ghost in the Shell puede que mi vida no sea más que una invención que otro creó y nunca llegué a vivir... aún así me dejo llevar por este momentum entre las palabras de Amaro Ferreiro:

Desde aquí desde mi casa
veo la playa vacía
ya lo estaba hace unos días
ahora está llena de lluvia.

El doctor me recomienda
que no me quite mi abrigo
y yo no puedo negarme pues
el tipo soy yo mismo.

Iván Ferreiro - Turnedo

miércoles, abril 16, 2014

sábado, marzo 15, 2014

Escenas de niños

Suena Schumann
y me acuerdo de ti
de lo que pudo ser
de lo que no fue
de lo que nunca será.


jueves, marzo 06, 2014

Querido Guille...

...me estoy reconciliando, en parte, contigo.
En estos momentos finales del viaje me sirves de apoyo puntual, aunque me cueste reconocerlo y aunque ya no llegue a tenerte el aprecio que te tenía hace unos años.

Y es que...

Los demás ya no pueden tener el sol. Como decía Tsvetaeva: ese sol es sólo mío. Quizás y en parte porque cuando sale, sólo sale para mí. Para ese que (al contrario que el resto del mundo) no se entretiene presumiendo, ni analizando y ejercitando movimientos.



La Casa Azul - Todas tus amigas - La Polinesia Meridional

lunes, noviembre 04, 2013

La emisión estelar...

...de mi vida.

Cuando todo andaba bien, se dispararon todas las alarmas.
Se empezaron a romper, una tras otra todas mis hazañas.
Y no, ya no puedo pararlo.
¡No! La espiral ha empezado.
¡¡NO!! Colisión inminente...
Colapso asegurado.



La Casa Azul - Colisión inminente

martes, octubre 08, 2013

5.000 kilómetros virtuales de distancia...

...y aún así a Bruno todo aquello le resultaba paradójico y cómicamente entretenido. ¿Cómo era posible que ella recurriese a Bruno en vez de a su flagrante novio? ¿Para qué le contaba que estaba del todo hundida y sin ganas de nada justamente ahora que a Bruno le importaba una m. todo lo que tuviera que ver con los demás? Tanto esfuerzo en mostrar públicamente que estaba saliendo con un chaval... ¿Era sólo para que la vieran con él? Pero... ¿Dónde estaba él? Y sobre todo... ¿Para qué estaba ese otro él? Por fortuna Bruno carecía ya de sentimientos. Se entretuvo un rato. Todo le era tan familiar... podía hasta ponerle música y letra a la cantinela. Era tan supeguay que a su lado resultaba... francamente insustancial.



La Casa Azul - Superguay - Tan simple como el amor