viernes, marzo 14, 2008

Turmix sentimentaloide nocturno

"¿Qué puedo escuchar así con ritmillo y alegre mientras preparo unos regalillos para el personal? Mmmmmm (mirada concienzuda a la cordillera de cedés) no sé no sé...
Venga, el primero de Ellos"

Con este ingenuo pensamiento hago un hueco en el portátil para Lo Tuyo No Tiene Nombre. Cojo una lamina A3, lápiz, reglas, goma, calculadora, una factura del móvil para hacer cálculos papirofléxicos en sucio y me pongo en faena.

Hora y media después, tras dos escuchas completas del disco:

- Mola la última canción, el ritmillo, la musiquilla...
- Suena un poco a Pegamoides ¿no?
- Mmmm podría cantarla Alaska pero la letra no es muy "Pegamoides", tira más a Fangoria en todo caso...
- Bueeeno... la letra... puede ser... pero la base y la forma en la que canta Guille me recuerda a Pegamoides, no sé por qué...
- Pues no sé... tendría que escucharla más detenidapente...
(Conversaciones de ElRubioTurbio con su alter ego: ElMorenoLícito)

Tras estas divagaciones, "83" se queda en modo reproducción continua del Winamp, con la mala suerte de que en algún momento me fijo en lo que dice realmente la letra (más de una vez me ha pasado con esta canción) y empiezo a darle a las neuronas malamente:


Hoy te he dicho que me da igual
si te quedas o vas a marchar.
He de reconocer que esto es normal
y que esta situación la he visto ya
y que en mi monedero no cabe nada nuevo.

Pero he encontrado forma de huir,
viajando en mi memoria,
que siento dentro una excusa pueril
clavándose en mi aorta,
que todo lo importante
nos ha ocurrido antes.

Dime adiós, no voy a volver.
Di que no te parece bien.
Piensa que si me quieres ver,
búscame en el 83, en el 83.

Me sonreirás con risa infantil,
subidos en la noria,
y jugaremos en tu jardín
hasta infinitas horas.

No, no hará falta ni consumir
ciertos tipos de cosas.
Los manguitos nos pueden subir
a través de las olas.

Que todo lo importante
nos ha ocurrido antes,
que todo lo imprevisto
sólo es más de lo mismo.

Dime adiós, no voy a volver.
Di que no te parece bien.
Piensa que si me quieres ver,
búscame en el 83, en el 83.

Correrás como los demás
y querrás salir a nadar.
Te reirás sin tener que hablar
y a las diez todos a cenar.

Dime adiós, no voy a volver.
(vuelvo al 83)
Di que no te parece bien.
(seis años otra vez)
Piensa que si me quieres ver,
me quedé en el 83, en el 83.


Seis años otra vez. Primero de EGB. Qué de recuerdos (¡cuidado! ¡melodramatismos varios a la vista!) La entrada en la escuela (¡"las escuelitas"!) Mis primeros esfuerzos por hacer amigos. Las primeras (y únicas hasta ahora) veces que me subí a un escenario... sí, como lo oís. De los seis a los ocho años iba a clases de ballet (momento "teestimoooniooss") dentro de un grupo que se había formado en La Virgen, que es donde viví antes de venirnos a la "gran" ciudad ya mediada la adolescencia. El tema del ballet da para una entrada en sí mismo, y no me apetece hablar de él ahora. Sólo decir que ensayábamos en un aula semi-abandonada dentro de "las escuelitas", y que actuábamos en un mini teatro que había en el colegio de los Dominicos... guardo muchos buenos recuerdos de todo aquello, a pesar de haberme tirado veinte años renegando del asunto (¡veinte años! ¡veinte! ¡haciendo algo! todos a una: "¡¡AagüelooOOOoo!!")

- Ert, céntrate que te pierdes
- Ok, Eml

A lo que iba. Escuchando "83" he recordado un momento de mis seis años... que no es otro más que... (V, ¡me estás contagiando tu dramaqueenismo!)

¡Mi primer beso!

Bueno, vale, llamémosle "piquillo"... pero sí. Y no me equivoco, no. Si no fue a los seis fue a los siete recién cumplidos o por aquél entonces, porque en segundo de EGB tenía una "novia formal" a la que me pasaba todo el día pegado, literalmente: en clase, en el recreo, a la salida de clase, en misa... Se llamaba A.M. y nos pasábamos el día cogidos de la mano (¡me acuerdo y todo!) y no parábamos de repetir (los dos) que cuando fueramos mayores nos íbamos a casar el uno con el otro... muajajajaja... en fin.
Todo esto lo explico porque en tercero de EGB (que no recuerdo por qué ya no andaba con A.M.) me dió fuerte pero que muy fuerte por M.R... pero aquél era un amor completa y absolutamente no correspondido, a pesar de las ganas y los esfuerzos que ponía yo en al asunto (me acuerdo de ser muy muy plasta con la chica... ¡con 8 y 9 años! ¡¡quién me vería!!)
Con lo cual, y teniendo en cuenta que con diez años me vine para un colegio de León (momento en el cuál empecé a salir con N.A...) sólo me quedan libres los 6/7 años y anteriores para estar loquitamente colgado por P.

P. era... como la luz del sol que ilumina tus mañanas y el resplandor nocturno y embriagador de la luna juntos...

xD Venga, en serio. Era (y es) una chica muy guapa, y por aquél entonces súper súper dulce y tímida. Rubia, de pelo largo y liso, con los ojos verdes, la piel blanquísima... una niña de anuncio, vamos. Yo también era súper tímido y creo (ahora) que no estaba tan mal (el flotador, los granos y las gafas del 1,2,3 todavía tardarían unos años en llegar...)
El caso es que mi amor por ella era tal que una noche, mientras jugábamos al escondite con otros del barrio, la pasión me empujó a tomar la iniciativa:

Alguien se puso a contar.
P. corrió en una dirección, y yo la seguí raudo y veloz hasta (curiosamente) el portal de mi casa.
Allí, con las oscuridad extra que nos daban los árboles frondosos del jardín (en el barrio todas las casas tenían un pequeño jardín que cuidaba cada vecino), ella se colocó de cara a la pared, apoyándose en posición de alerta, yasomándose de vez en cuando para ver si el que ponía venía a por nosotros.
Aproveché para colocarme detrás de ella.
No sé si dude o si esperé mucho rato o no, pero sé que me dije añgp así como "o ahora o nunca"...
Entonces, por detrás, agarré a P., y rápidamente la giré hacia mí y le planté un beso.

Su respuesta la podéis imaginar: "¡¡CACHACAPLOOF!!"
O lo que es lo mismo: "¡Toooma tortazooo...!"

La cosa no hubiera ido a más si no fuera porque una vecina que estaba jugando con nosotros nos vió y al momento
soltó un "¡alaaaaaa qué tortazo le ha daoooooo!" con lo cuál os podéis imaginar quién se convirtió aquella noche en el azmerreir de todos xD

Y os preguntaréis ¿qué importancia tiene la anécdota? Que anda que no ha llovido...
Pues en mis neuronas más de la que me gustaría. Lo corroboré el día que me enteré de que P. se iba a casar... ¡con uno que no era yo! y os juro por lo más sagrado (la cinta con la última actuación de Ucrania en Eurovisión...) que lo pensé.


Total (joer vaya rollo de entrada y vaya horas...) que escuchando "83" me he acordado de lo feliz que era cuando tenía seis años, del primer beso, del ballet, de mis canicas, aquellas con las que daba forma a circuitos y calles por las que después corrían coches súper deportivos de no más de seis centímetros...

"Sólo" era eso.

3 comentarios:

V dijo...

Iba a poner rumbo a casa con el ceño fruncido y una nube gris sobre la cabeza (motivos varios), pero me temo que me voy a salir a la calle con una sonrisa de idiota... Los que se han muerto por dentro y ni siquiera lo intuyen todavía se preguntarán al verme pasar "¿Por qué sonreirá esta imbécil?". Gracias por compartirlo :)

sunayani dijo...

:)

Verdes Montañas dijo...

Uff, qué pereza leer todo "eso"... :P